miércoles, 10 de julio de 2013

Locura por amor

Jamás creí que haría algo por amor, jamás creí que preferiría rechazar un gran puesto de trabajo para marcharme con la mujer que quería.
Hace años, e incluso meses, yo era el típico chico que salía de casa al trabajo y del trabajo a casa, a excepción de los viernes y sábados que salía con mis amigos para satisfacer mis necesidades de hombre pero de repente llegó ella y todo cambió. Cada lugar en la empresa, cada chica con la que estaba, todo...me recordaba a ella.
Natalia era una simple becaria de veintitrés años que había entrado nueva a la empresa después de terminar su carrera y yo, un chico de treinta, su jefe de departamento. Ella era la típica chica que ves y llama la atención por cualquier cosa ya sea su pelo, sus ojos, su boca o cómo viste, pero llama la atención. Tenía los ojos color caramelo, el cabello rojizo y su cuerpo...su cuerpo era como una escultura, las curvas perfectas en los lugares perfectos. Y yo, un chico de ojos color caramelo y rubio había caído rendido a sus pies con un solo chasqueo de sus dedos y aquí me encontraba yo, recogiendo mis pertenencias del que había sido mi despacho un par de años. En este despacho habían pasado muchas cosas, desde las más divertidas hasta las más impensables. Metí la última foto en la caja, la cerré, puse cinta adhesiva sobre ella y la cogí para marcharme. Suspiré y sonreí triste al ver a Natalia despidiéndose de todos sus amigos, sus compañeros, nuestros compañeros.
-Pablo, echaré de menos a mi compañero de hazañas durante siete años casi-me dijo Jesús a mi espalda. Sonreí al escucharle, ese era mi mejor amigo.
-Yo también, Jesús, las noches de los viernes no serán lo mismo sin ti-le dije abrazándole.
Esto era extraño, yo no era del tipo de personas cariñosas en público y aquí me tenéis abrazando a la persona que me había ayudado en todo y a mi ex-compañero de piso.
-¿Cómo que echarás de menos esas noches?-me preguntó Natalia con una ceja alzada.
Sonreí, echaría de menos todo esto pero por nada del mundo dejaría pasar a esta mujer.

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